Cómo se complementan FOGAES y el Subsidio al Dividendo

Frente a las dificultades para el acceso al crédito hipotecario y el incremento en las tasas de interés, en 2025 se impulsó una propuesta orientada a reactivar la demanda por viviendas nuevas, basada en dos herramientas que pueden usarse en conjunto: el Subsidio al Dividendo y un nuevo programa de garantías bajo FOGAES.
Ambos beneficios están pensados para actuar de manera complementaria y generar un impacto directo en el dividendo mensual.
¿Qué es el Subsidio al Dividendo?
El Subsidio al Dividendo es un apoyo estatal que reduce la tasa de interés del crédito hipotecario. Aquí, el Estado asume parte del costo del préstamo, lo que permite acceder a una tasa menor.
Este subsidio puede llegar hasta 60 puntos base y aplica para la compra de viviendas nuevas de hasta 4.000 UF.
Su efecto se ve desde el primer pago del crédito hipotecario, dándole el paso a un dividendo mensual más bajo.
El rol de FOGAES en el acceso al crédito hipotecario
FOGAES es un fondo Estatal, donde el Estado actúa como aval para facilitar el acceso a un crédito hipotecario.
En su versión FOGAES Vivienda 2, el programa contempla una garantía estatal de hasta el 60% del valor de la vivienda. Gracias a este respaldo, el banco puede exigir un menor pie y evaluar créditos que financian hasta el 90% del valor del inmueble, siempre sujeto a evaluación crediticia.
Entonces, la complementación de ambos beneficios permite mejorar las condiciones del crédito hipotecario.
El subsidio reduce directamente la tasa de interés, mientras que FOGAES facilita el acceso al financiamiento al disminuir el riesgo para el banco.
En conjunto, esta fórmula podría reducir la tasa hipotecaria hasta en 100 puntos base en el mejor escenario: hasta 60 puntos base por efecto del subsidio al dividendo y hasta 40 puntos base adicionales asociados a la garantía FOGAES.
¿El resultado? Un crédito más accesible y un dividendo mensual menor.
El impacto en el dividendo y en el costo total del crédito
Esta reducción de la tasa tiene un efecto directo en el presupuesto mensual.
Para una vivienda de 3.500 UF, financiada a 30 años, el ahorro puede bordear los 77 mil pesos mensuales. En una vivienda de 4.000 UF, el ahorro mensual puede superar los 87 mil pesos.
En el largo plazo, esta diferencia se traduce en un menor costo total del crédito, principalmente por la reducción de los intereses pagados.
¿Existen viviendas por menos de 4.000 UF?
Sí. En TOCTOC es posible encontrar proyectos nuevos bajo las 4.000 UF, que cumplen con los requisitos para acceder a estos beneficios.
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